Este proyecto busca rescatar una viña centenaria en la Ribeira Sacra, una tierra donde mi familia ha elaborado vino durante generaciones. Tras años de abandono, queremos devolverle vida reformando su bodega y transformándola en un espacio de turismo regenerativo y sostenible que proteja el paisaje, la biodiversidad y la cultura vitícola que heredamos. Recuperar esta viña no es solo salvar un cultivo: es conservar nuestra historia, impulsar el desarrollo agrorural y crear un ejemplo real de cómo tradición y sostenibilidad pueden ir de la mano para combatir el cambio climático y revitalizar el territorio.
Descripción del proyecto. Características, fortalezas y diferenciales.
Este proyecto recupera un viñedo familiar centenario en la Ribeira Sacra, evitando su abandono y devolviéndole vida a través de la producción artesanal de vino y el turismo regenerativo. Se basa en una historia real, transmitida durante generaciones, y en el cuidado de cepas de más de 100 años trabajadas en bancales tradicionales.
Se diferencia de otros proyectos porque no busca la maximización del beneficio, sino la preservación del patrimonio agrario, cultural y paisajístico, combinando viticultura heroica, etnoturismo, sostenibilidad y un modelo de inversión solidaria y ética. El proyecto une vino, territorio y memoria familiar, generando impacto social y ambiental positivo.
Objetivos del proyecto
Recuperar y conservar un viñedo centenario de valor histórico y familiar.
Evitar el abandono del territorio rural y fomentar el relevo generacional.
Producir vino artesanal de calidad respetando el entorno natural.
Desarrollar un espacio de turismo regenerativo y sostenible en la Ribeira Sacra.
Impulsar el etnoturismo y la conexión entre visitantes, paisaje y cultura local.
Contribuir al desarrollo agroturístico y rural de la zona.
Reducir el impacto ambiental y favorecer prácticas respetuosas con el clima.
Crear un modelo de colaboración con inversores solidarios y éticos.
Motivación y a quién va dirigido el proyecto
Este proyecto nace del vínculo profundo de nuestra familia con esta tierra. Durante generaciones, estas viñas fueron trabajadas a mano por nuestros abuelos y padres, produciendo vino como forma de vida, de identidad y de arraigo. El año pasado fallecio mi padre y no se pudo continuar con los trabajos de mantenimiento vendimia, estando abandonada en este momento, y no puede permanecerlo más ya que pondría en riesgo el cultivo y también una historia familiar de más de 100 años y un paisaje único de la Ribeira Sacra.
Ante esta situación, sentimos la responsabilidad —y también la ilusión— de recuperar el viñedo y adaptarlo al presente, combinando tradición, sostenibilidad y nuevas formas de habitar el rural. Así surge este proyecto: como una acción de cuidado del territorio, de memoria y de futuro.
El proyecto está dirigido a personas y comunidades que creen en el desarrollo agrorural, en la acción frente al cambio climático, en el turismo responsable y en la protección del patrimonio cultural y natural. Está pensado para personas interesadas en el vino artesanal, el etnoturismo, la sostenibilidad, la economía solidaria y quienes desean apoyar iniciativas con impacto social, cultural y ambiental real.
También se dirige a visitantes que buscan experiencias auténticas, respetuosas con el entorno, y a colaboradores éticos que quieran formar parte activa de la recuperación de una viña centenaria y de un modo de vida que no queremos que desaparezca.
Experiencia previa y equipo
Somos emprendedores rurales e impulsores de la cooperativa Alas Raíces
(https://alasraices.com/), desde donde desarrollamos proyectos vinculados a la regeneración del territorio, la rehabilitación sostenible y la economía social.
Contamos con el terreno y el viñedo en propiedad, experiencia en rehabilitación de espacios rurales y una visión clara de turismo sostenible. Para la producción del vino, colaboraremos con Etnonatur, empresa especializada en viticultura y elaboración de vino, que cuenta con profesionales con amplia experiencia en el sector.
Disponemos de la infraestructura básica, del conocimiento del territorio al haber nacido en él y de una red de colaboradores locales que hacen viable el proyecto a largo plazo.
Sébastien es un gran carpintero que podrá realizar la restauración respetuosa de la bodega y Cristina tiene un papel importante por su arraigo y como custodia de la memoria familiar.
Ya cumplimos una vez y con vuestra ayuda lo haremos de nuevo