Ibrahim y su familia son del distrito de Al-Nasr, en la ciudad de Gaza. Tras perderlo todo y ser desplazados muchas veces en el genocidio en curso, ahora viven en Dier al Balah. Ibrahim es responsable de mantener a 26 personas en total, incluidos varios niños pequeños, un bebé recién nacido y un adulto discapacitado; a su familia de 10 miembros; a la familia de su tío, de 6 miembros; a la familia de su hermana, de 5 miembros, y a la familia de su abuelo, de 5 miembros. Todo lo que Ibrahim y su familia habían construido en la ciudad de Gaza ha sido destruido, y ahora mismo Ibrahim necesita algo más que donaciones: necesita una fuente de ingresos sostenible para poder reconstruir su vida.
Antes de la guerra, Ibrahim tenía su propio negocio y ahora necesita nuestro apoyo para volver a empezar. Él mismo ha elaborado un plan de negocio y un presupuesto preliminar para impulsar una nueva tienda de comestibles que le gustaría abrir en Al-Nasr, el barrio de la ciudad de Gaza en el que creció. Al-Nasr es un distrito cercano al hospital Al-Shifa, una zona que solía tener tres tiendas de alimentación, aunque todas han sido destruidas en la guerra. El local que Ibrahim quiere alquilar para la tienda necesita algunos arreglos para poder funcionar. Se lo ofreció un hombre que conoce a Ibrahim y a su familia, y por eso le hará un precio muy razonable por el alquiler. El objetivo de Ibrahim es ofrecer un servicio muy necesario a su comunidad al menor coste posible. No se trata solo de un negocio que proporcionará una fuente fiable de ingresos a su familia, sino que será un recurso necesario para todo el barrio. Un elemento de reconstrucción comunitaria.
Somos un grupo de amigas entre Madrid y Berlín que lleva más de dos años colaborando con Ibrahim para ayudarle a abastecer a su familia de artículos de primera necesidad, y confiamos en que, si podemos conseguirle los fondos iniciales para la puesta en marcha, este proyecto tendrá éxito.
Creemos ademas en el potencial de esta iniciativa como proyecto piloto de reconstrucción del territorio de Gaza devastado por las bombas. Es un modelo que puede ser replicado para, con el apoyo colectivo, permitir que los propios gazatís reconstruyan su forma de vida de manera autónoma. Creemos firmemente que los territorios son de quienes los habitan y contribuir a su reconstrucción es una manera de combatir también los planes de venta y compra especulativa por parte de terceros.
Descripción del proyecto. Características, fortalezas y diferenciales.
Este proyecto combina la solidaridad con la emancipación económica y el emprendimiento con la reconstrucción de un territorio devastado. La idea de abrir una tienda de comestibles en la zona de Al-Nasr responde a varios objetivos: por un lado, facilitar a Ibrahim y su familia una fuente de ingresos estable que les proporcione autonomía, pero al mismo tiempo, por otro lado, proveer a los habitantes de la zona un comercio de proximidad a bajo coste que les permita abastecerse de lo básico. Es, por tanto, al mismo tiempo, una iniciativa familiar y comunitaria, solidaria y económica. Bajo ambos propósitos, el objetivo general de apoyar la reconstrucción de un territorio y un tejido social arrasados e impulsar su recuperación.
Iremos documentando el proceso a través de nuestra cuenta https://social.anartist.org/@ibrahimfriends y a través de la sección de noticias de esta misma web. Así mismo, si logramos alcanzar el objetivo, podremos también documentar, mediante estos dos medios, la acometida del proyecto mediante fotografias y videos que Ibrahim nos irá proporcionando.
Motivación y a quién va dirigido el proyecto
Son muchas las iniciativas que se han puesto en marcha, desde particulares y organizaciones, para apoyar y sostener la vida de las gazatís durante este tiempo extendido de genocidio. Palestina es un territorio históricamente castigado y víctima de la colonización. Gaza, "la cárcel a cielo abierto más grande del mundo", como la describiera el historiador Ilan Pappé, sitiada desde hace décadas, sufre las condiciones de su aislamiento, lo que hace muy difícil a su población tener acceso a las necesidades básicas y menos aún obtener autonomía económica.
Desde hace ya dos años sostenemos una campaña de recogida de fondos (que sigue en marcha) que apoyamos con eventos recaudatorios o venta de materiales que producimos con ese fin. Pero sentimos, tanto Ibahim como su grupo de apoyo, la necesidad de buscar salidas a una situación muchas veces al límite. Sabemos cómo opera la desmemoria y el agotamiento, y aunque seguimos activamente con la campaña de recaudación, las donaciones han bajado mucho y no alcanzamos (sabemos también que hay muchas otras personas apoyando a otras gazatís porque la necesidad es inmensa).
Experiencia previa y equipo
Las personas que conformamos esta iniciativa llevamos más de dos años combinando capacidades para, a pesar de nuestra limitada capacidad económica, apoyar mensualmente a Ibrahim y su familia a través de una persistente campaña de recogida de donaciones y la activación de diversas iniciativas recaudatorias.
Algunas hemos formado parte de redes de economía social, otras aportan producción artística, organización de eventos o difusión en redes y todas compartimos un fuerte compromiso con la solidaridad y el apoyo mutuo.